Si porque me pidieron defender a una niña abusada que le ha sido negado su derecho
Si por atreverme a pedir tan solo que se revise el caso, lo cual el juez federal acepta, resulto siendo luego yo la acusada
Si con amenazas se me ordena que retire el amparo que un juez otorga. Y después el amparo se viola.
Si el MP me niega el ver de qué cosa se me acusa, pero me buscan diligentes ya los judiciales
Si soy detenida ilegalmente 3 días y luego liberada sin siquiera una disculpa
Si estando detenida soy sujeta a horas de tortura en la institución que con mis impuestos pago
Si el dicho de un solo testigo, indiciado y coaccionado, pesa más que 4 fallos de la Corte a mi favor
Si la Procuraduría de Justicia del DF se niega a recibir cualquier prueba de mi inocencia
Si en vez de eso me fabrican cada mes nuevas evidencias
Si mis abogados, uno a uno, son amenazados hasta dejarme en indefensión completa
Si al acudir con la amistad cercana, al alto funcionario allá en el Olimpo que todo entiende, su respuesta es que mi suerte está ya predeterminada porque así conviene al interés político que yo no entiendo
Si la llamada Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal toma partido públicamente contra mí, siendo que su función es defender a las mujeres de atropellos gubernamentales
Si se solicitan contra mi persona 2 órdenes de arresto y una orden de arraigo y todas son negadas por los jueces por la carencia de sustento.
Si soy pues inocente y no hay en mi contra orden de arresto.
Y si aún con todo eso no puedo caminar libre en mi ciudad ni ver a mi familia. Siguen los judiciales a la puerta.
Si el procurador de justicia mismo a los medios por semanas continúa diciendo que estoy presa cuando realmente estaba, en casa, libre por falta de elementos, leyendo la mentira que repite sin cesar en la prensa –Nadie nunca lo cuestiona al respecto–.
Si diez periódicos publican sumisos eso y con una sola excepción no me buscan para hablar yo también mi verdad, y si ante cualquier esfuerzo mío se cierran al unísono los cauces.
Si el partido por el que voté, el gobierno que elegí y los legisladores que me representan no quieren o no tienen capacidad de afirmar mi derecho.
Si ese hermoso compendio llamado Constitución y las dichosas garantías son una quimera
Si es así, como así lo he vivido estos 4 meses, entonces digo que en mi caso han suspendido mis garantías individuales;
Y que en el gobierno de México, Distrito Federal, se ejerce –aunque suene inaudito- una dictadura; sonriente, selectiva.
Vanessa, marzo de 2009